Hace un tiempo he leido un artículo de Whitney Johnson en Harvard Business Review sobre liderazgo y la importancia de identificar los propios talentos para desarrollarse profesional y personalmente. En este contexto, me ha quedado resonando una frase de Johnson: “Como líder, el desafío no es solo detectar talentos sino también convencer a su gente que los valore. Así es como comienzas a formar un equipo que traiga superpoderes al trabajo.”

La idea de superpoderes tiene un espectro amplio y relacionado a todas las capacidades que tenga una persona, tanto mental, física y emocional. Y como en todo proyecto de más de una persona, el trabajo en equipo es crucial, conocer el máximo potencial de todo el equipo, permitirá tener un éxito asegurado en cualquier proyecto.

Johnson recomienda comenzar por identificar los superpoderes de cada miembro del equipo antes de comenzar cualquier desafío.

Estas recomendaciones se extienden a cualquier ámbito de la vida, la importancia de generar relaciones positivas y productivas es fundamental para el desarrollo interpersonal, conocer a las personas es parte del proceso de conocerse a uno mismo.

Algunas de las preguntas disparadoras que uno mismo debe hacerse para identificar los superpoderes propios y de tu equipo:

¿Qué me exaspera?
Si uno es bueno recordando nombres, por ejemplo, puede generarte enojo o fastidio cuando otros no lo hacen. Esto puede ser una señal de poseer habilidades naturales propias, plantéate identificarlas.

¿Qué cumplidos descartas?
Cuando somos buenos en algo, tendemos a minimizarlo. “Oh, no fue nada“, decimos, y tal vez no fue nada para nosotros. Pero significó algo para otra persona, y es por eso que te lo agradecen. Fíjate en estos momentos: pueden señalar fortalezas que subestimas en ti mismo pero que son valiosas para los demás.

¿En qué piensas cuando no tienes nada en qué pensar?
Reflexionar sobre algo es una señal de que es importante. Tu cerebro no puede evitar volver a él. Si te importa tanto, tal vez eres bueno en eso.

Cuando las personas plantean nuevas ideas, puede preguntarles: ¿Estás haciendo un trabajo que se basa en tus puntos fuertes? ¿Estamos asumiendo proyectos que aprovechan al máximo estas fortalezas? Una vez que cada persona haya identificado sus puntos fuertes, asegúrate de que todos los recuerden.

Diana Anderson, una empresaria devenida en una buena activista social, comparte la historia de su entrenador de baloncesto universitario, quien hizo que su equipo tomara fotos desde diferentes lugares de la cancha. En esas fotografías, anotó sus porcentajes de encestado, y luego haría que cada persona en el equipo memorizara esos porcentajes. Esto permitiría al equipo jugar literalmente con los puntos fuertes de cada uno. Puedes hacer algo similar con tu equipo.

Recomendación final

  • Observar a las personas, especialmente cuando están en su mejor momento. Debido a que algunos infravalorarán lo que hacen bien, puedes depender de tu criterio más objetivo.
  • Comprender y reconocer las fortalezas de cada persona puede ser un ejercicio de formación de equipos. Entonces puedes probar nuevas ideas, nuevos productos y proyectos contra estas superpotencias colectivas. Pregúntate: ¿Estamos jugando con nuestras fortalezas?

    Cuando las personas se sienten fuertes, están dispuestas a aventurarse en un territorio nuevo, jugar donde otros no lo están y considerar ideas para las que aún no existe un mercado.

Fuente: Harvard Business Review (Why Talented People Don’t Use Their Strengths) por Whitney Johnson.
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