El ser consciente de uno mismo, self-awareness o autoconocimiento, se ha convertido de la noche a la mañana en moda, las promesas son tentadoras: ser más creativo, tomar decisiones acertadas, confianza y liderazgo, relaciones duraderas y auténticas. ¿Pero esto es real u es otra estrategia de marketing de auto ayuda?

Nadie duda de las bondades de tomar decisiones acertadas, racionales, prudentes y cautelosas, pero claro, somos seres humanos y la pasión lo enmarca todo; a veces hasta el punto de nublar cualquier tipo de decisión racional. Los paradigmas de elegir entre ser más sensibles, intuitivos o más racionales, nos dejan más inmersos en un dualismo inconcluso, en donde la gestión del tiempo es el árbitro simbólico de nuestra mejor decisión.

Durante los últimos 30 años se ha comenzado a vivir un creciente interés en el self-awareness o auto conocimiento, coincide con el proceso de globalización y el surgimiento de otras enfermedades modernas fruto del stress.

Según un estudio de Tasha Eurich, psicóloga organizacional y autora de numerosos libros, hace reflexión de tres hallazgos para dar guía a líderes en la gestión del autoconocimiento.

#1: Hay dos tipos de auto conocimiento

La diferencia entre cómo nos ven y cómo nos vemos a nosotros mismos.

El primero, según indica el estudio, es el que se denomina autoconciencia interna, representa cuán claramente las personas visualizan sus propios valores, pasiones, aspiraciones, como encajan con el entorno, las reacciones (incluidos pensamientos, sentimientos, comportamientos, fortalezas y debilidades) y el impacto en los demás. Se ha  descubierto que la autoconciencia interna está asociada con una mayor satisfacción en el trabajo y las relaciones, el control personal, social y la felicidad; está negativamente relacionado con la ansiedad, el estrés y la depresión.

La segunda categoría, la autoconciencia externa, significa comprender cómo otras personas ven a una persona, en términos de los mismos factores enumerados anteriormente. La investigación muestra que las personas que saben cómo los ven los demás son más hábiles para mostrar empatía y tomar las perspectivas de los demás.

Para los líderes que se consideran a sí mismos como empleados, sus colaboradores tienden a tener una mejor relación con ellos, se sienten más satisfechos y los consideran más eficaces en general.

Es fácil suponer que tener un tipo de conciencia más elevado que otro tendría una correlación, pero el estudio no encontró relación entre ellos. Como resultado, han identificado cuatro arquetipos de liderazgo, cada uno con un conjunto diferente de oportunidades para mejorar:

Los Cuatro arquetipos de AutoConocimiento

Este mapa de 2×2 representa el auto conocimiento interno (cuánto te conoces a ti mismo) contra el externo (qué tan bien comprendes cómo te ven).

Autoconocimiento

Fuente: Dra. Tasha Eurich

Cuando se trata de la autoconciencia interna y externa, es tentador valorar uno sobre el otro, pero los líderes deben trabajar activamente para que ambos se vean a sí mismos con claridad y reciban feedback para comprender cómo los ven los demás.

Lo importante es que la autoconciencia no es una verdad. Es un delicado equilibrio de dos puntos de vista distintos, incluso competitivos.

#2: La experiencia y el poder dificultan la autoconciencia

Contrario a la creencia popular, los estudios han demostrado que las personas no siempre aprenden de la experiencia, y que ésta no ayuda a las personas a erradicar información falsa. Por otra parte, el verse a si mismo como una persona altamente experimentada puede evitar que el propio cuestionamiento de suposiciones.

Y así como la experiencia puede llevar a un falso sentido de confianza sobre el desempeño, también puede hacer a las personas confiadas sobre su nivel de autoconocimiento. Por ejemplo, un estudio encontró que los gerentes con más experiencia eran menos precisos en su evaluación de efectividad en liderazgo en comparación con los gerentes menos experimentados.

#3: La introspección no siempre mejora la autoconciencia

Generalmente se asume que la introspección, aquello que examina las causas de nuestros propios pensamientos, sentimientos y conductas, mejora la autoconciencia. Después de todo, ¿qué mejor manera de conocerse a uno mismo que reflexionando sobre uno mismo, comportamientos, actitudes?

Sin embargo, uno de los hallazgos más sorprendentes del estudio de la Dra. Eurich es que las personas que hacen introspección son menos conscientes de sí mismas y reportan una peor satisfacción laboral y bienestar.

El problema con la introspección no es que sea categóricamente ineficaz, sino que la mayoría de la gente lo hace incorrectamente. Para entender esto, hay que analizar la pregunta introspectiva más común: “¿Por qué?” Se hace esta pregunta cuando se trata de entender las emociones (¿Por qué me gusta el empleado A?), o por otra parte, las  actitudes (¿Por qué estoy tan en contra de este trato?).

Como resultado, por qué” es una pregunta de autoconocimiento sorprendentemente ineficaz. La investigación ha demostrado que simplemente se carece de acceso a muchos de los pensamientos, sentimientos y motivos inconscientes, y debido a que hay mucho atrapado fuera de la conciencia, se tiende a inventar respuestas que se sienten verdaderas pero que a menudo están equivocadas. Por ejemplo, después de un arrebato en la oficina, un nuevo gerente puede saltar a la conclusión de que sucedió porque no está preparado para la administración de personas, cuando la verdadera razón era un mal caso de bajo nivel de azúcar en la sangre.

Por lo tanto, para aumentar la auto-percepción productiva debería utilizase el qué, no el por qué. Las preguntas sobre “qué” ayuda a mantenerse objetivo, enfocado en el futuro y con facultades para actuar sobre el nuevo conocimiento.

Por ejemplo, el estudio contó con un caso de un veterano de la industria del entretenimiento que odiaba su trabajo. Donde muchos se habrían quedado atrapados pensando “¿Por qué me siento tan mal?”, Preguntó, “¿Cuáles son las situaciones que me hacen sentir terrible y qué tienen en común?” Se dio cuenta de que nunca sería feliz en esa carrera, y le dio el coraje de buscar una nueva y mucho más satisfactoria en la gestión de la riqueza.

La autoconciencia no es una verdad. Es un delicado equilibrio de dos puntos de vista distintos, incluso competitivos.

Todo esto lleva a concluir que los líderes que se enfocan en crear autoconciencia interna y externa, que buscan comentarios honestos de críticos considerados, y que preguntan qué en lugar de por qué, pueden aprender a verse a sí mismos más claramente. Siempre hay más que aprender. Esa es una de las cosas que hace que el viaje hacia la autoconciencia sea tan emocionante.

Texto basado en artículo: Harvard Business Review, 4/01/18. (What Self-Awareness Really Is (and How to Cultivate It)
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